Improvisa con todo lo que eres
En la Escuela de Antidanza no bailamos para desahogarnos, ni para ser más cool, ni para engordar nuestro ego con virtuosismo. Bailamos para tocar estados de presencia, para destruir la artificialidad en la que nos escondemos, bailamos con todo, para atrevernos a vivir con todo.
Bailamos para recuperar la sensibilidad de nuestro cuerpo, para reparar el daño, para recuperar la valentía.
Por eso no fingimos que somos un cuerpo al que no le pasan cosas, sino que trabajamos también con los juicios, moldes, pensamientos y emociones que se despliegan cuando bailas.
Incluimos toda la experiencia dentro de nuestro baile y entrenamos con ella en un entorno seguro, para poder luego lanzarnos a la vida con menos miedo.
En un gesto puedes romper lo que creías imposible!
